La organización sindical de Pilsen ha manifestado su estado de conflicto luego de que Fábricas Nacionales de Cervezas (FNC) comunicara la suspensión temporal de labores para la totalidad del personal de su planta en Minas, derivándolos al seguro de desempleo. Como respuesta, se ha convocado a una asamblea general para la tarde de este viernes en Montevideo. El gremio señaló que la medida impacta a 59 trabajadores y subrayó la importancia de mantener operativas tanto la fábrica de Minas como la de Montevideo. Argumentan que el cierre o la paralización de la planta de Lavalleja tendría un impacto devastador para la economía local, estimando una pérdida de aproximadamente un millón de dólares anuales tan solo por la disminución de los salarios directos.
Bruno Pastorino, presidente del sindicato de Pilsen, relató a *Subrayado* que los empleados fueron convocados el jueves a las 14:00 horas por la dirección de la compañía. En dicha reunión, se les informó sobre una reevaluación de la estrategia operativa a nivel nacional, con la decisión inicial de aplicar el seguro de paro a la fuerza laboral de la planta minera.
A través de un comunicado, los trabajadores manifestaron que, a pesar de que “la empresa ha incrementado sus beneficios gracias a mejoras en la productividad,” ahora busca “seguir elevando sus ganancias proponiendo el seguro de desempleo para los compañeros de la Planta Minas y ‘revisar’ el modelo de negocio.” Recordaron, además, que en 2024 ya se había anunciado un posible cierre de la planta, que finalmente reabrió con un número reducido de empleados tras un proceso de negociación.
Por su parte, FNC emitió un comunicado de prensa donde confirmó la decisión de suspender temporalmente a todo el personal de su planta de Minas durante el mes de julio. Esta medida, que afecta a 59 colaboradores, tiene como objetivo iniciar una revisión exhaustiva de sus operaciones en Uruguay. La empresa atribuye esta determinación a una considerable disminución de su competitividad en los últimos años, citando tres factores principales:
* La entrada masiva y progresiva de latas importadas al mercado, las cuales operan bajo condiciones y normativas más ventajosas que las que enfrenta la industria local, incluyendo salarios considerablemente inferiores en su cadena logística y de distribución.
* Los elevados costos de producción en el país, que superan significativamente los de otras naciones de la región, colocando a la producción nacional en una posición de clara desventaja competitiva.
* Una elevada presión fiscal que repercute en el costo final que abonan los consumidores.
FNC añadió que, si bien la planta de Montevideo ya tenía programada su parada anual para julio, la de Minas se sumará a esta pausa operativa a través del régimen de seguro de desempleo. Frente a este panorama desafiante, la compañía está llevando a cabo una evaluación integral de su funcionamiento en el país, con la intención de entablar un diálogo constructivo tanto con el gobierno como con la representación sindical. El objetivo es identificar y alcanzar soluciones que garanticen la sostenibilidad a largo plazo de la industria cervecera nacional.
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