El Instituto del Niño y Adolescente del Uruguay (INAU) procederá a la clausura del ex Hogar Tribal este martes, un establecimiento de corta estadía destinado a varones adolescentes en Capurro. Esta decisión se toma luego de que la Institución Nacional de Derechos Humanos (Inddhh) presentara durante años múltiples observaciones y reportes críticos sobre las condiciones internas del recinto.
Mediante un comunicado emitido el lunes, el INAU anunció que su Directorio estará presente durante el cierre y aprovechará la ocasión para detallar las modificaciones en el esquema de atención para los adolescentes varones que se integren al Sistema de Protección Especial.
El propósito original del hogar era servir como una institución transitoria para jóvenes remitidos por el sistema judicial o de protección, aguardando la resolución de su situación o la definición de medidas de amparo. El gobierno había declarado que el programa se orientaba a salvaguardar derechos y ofrecer un cuidado integral, coordinando con diversos servicios especializados.
No obstante, la Institución Nacional de Derechos Humanos llevó a cabo un seguimiento continuo y generó diversas observaciones sobre la operatividad del centro a lo largo del tiempo. Uno de sus informes previos ya había destacado que la infraestructura del edificio, una antigua edificación de dos pisos, resultaba inadecuada para albergar a adolescentes.
A comienzos de este año, en enero de 2026, la Inddhh divulgó un nuevo informe que documentaba la persistencia de “situaciones reiteradas de vulneración de derechos” y episodios de violencia de carácter institucional dentro del hogar. El documento enfatizaba la incapacidad de las entidades públicas para asegurar la protección integral de los jóvenes residentes.
Previamente, en abril de 2018, el INAU ya había destituido a la directora y a dos empleados del hogar, respondiendo a un informe anterior de la Inddhh. Dicho informe de 2018 señalaba que el centro alojaba a 51 adolescentes, excediendo significativamente su capacidad, lo que forzaba a algunos a dormir en colchones sobre el suelo. La inspección también reveló el mal estado de los baños, acumulación de residuos en el subsuelo, presencia de olores desagradables y roedores. Adicionalmente, los adolescentes allí internados testificaron que debían calentar agua en un recipiente metálico para sus duchas, y que esta misma agua era reutilizada por otros.
Sin embargo, una subsiguiente inspección realizada por la Inddhh en septiembre de 2023 reportó una disminución de la conflictividad interna en comparación con visitas previas.
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