La histórica sede de Peñarol se convierte en el Polideportivo Elbio Fernández

La emblemática sede de Peñarol en la calle Maldonado, construida en 1924 por el arquitecto Julio Villamajó, ha dejado atrás su etapa como hogar del club para transformarse en el moderno Polideportivo Elbio Fernández, un centro deportivo que respeta su valor patrimonial y abre un nuevo capítulo para el barrio y la comunidad educativa.

Durante años, los dirigentes de Peñarol debatieron sobre el futuro de este edificio histórico, que a pesar de su importancia en la historia del club, se encontraba en estado de abandono y acumulaba deudas y multas por su deterioro. En abril de 2017, la Asamblea Representativa de Peñarol votó a favor de vender la antigua sede, una decisión que permitió poner fin a un largo período de incertidumbre.

El Colegio Elbio Fernández, institución educativa con una fuerte vinculación al deporte, adquirió el predio y propuso un proyecto ambicioso: la construcción de un centro deportivo que no solo aprovechara las instalaciones de la vieja “carbonera”, sino que además respetara su valor patrimonial. Este sueño, que comenzó a gestarse en octubre de 2023, se materializó con la inauguración oficial del Polideportivo Elbio Fernández el próximo jueves 4 de diciembre.

Un centro deportivo de vanguardia

El nuevo Polideportivo Elbio Fernández se erige sobre una superficie de 5.800m², con acceso principal por la Avenida Carlos Quijano. Las instalaciones están pensadas para albergar una gran variedad de actividades deportivas y recreativas, ofreciendo un espacio moderno y accesible para la comunidad. Entre las características más destacadas se encuentran:

  • Tres canchas polideportivas con pisos de última generación, adaptadas para la práctica de voleibol, básquetbol, handball, futsal y fútbol 5, además de otros deportes como hockey.
  • Dos gimnasios destinados a diversas actividades, incluyendo danza, gimnasia artística y deportes tradicionales.
  • Un área social que cuenta con una barbacoa y un espacio multipropósito que incluye otra cancha de fútbol 5.

Restauración y preservación del patrimonio

El proyecto también incluyó un trabajo meticuloso de restauración, particularmente en la fachada del edificio, que fue declarada patrimonio nacional. En el acceso principal por Durazno, se realizó una investigación exhaustiva para recuperar los azulejos originales que adornaban el cartel con la tipografía diseñada por Villamajó, respetando el diseño original del arquitecto.

Además, la antigua bóveda interior, catalogada como un bien de valor patrimonial por la Intendencia de Montevideo, fue restaurada y reconvertida en un espacio social multipropósito, que se integrará al uso cotidiano del polideportivo.

Con esta inauguración, el Colegio Elbio Fernández no solo suma un nuevo centro deportivo de alta calidad para sus estudiantes y la comunidad, sino que también preserva parte de la historia de Montevideo, dándole nueva vida a un edificio que fue testigo de épocas clave en la vida del club Peñarol y en la historia barrial de la ciudad. El polideportivo será un punto de encuentro para el deporte y la cultura, consolidando el compromiso del colegio con el desarrollo integral de sus estudiantes y la comunidad.

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