TÍTULO: A diez años del asesinato de David Fremd, comunidad israelita lo conmemora: “Un antes y un después” en la sociedad
CUERPO:
En un emotivo evento celebrado el 10 de marzo de 2026, el Comité Central Israelita y la B’nai B’rith llevaron a cabo un acto conmemorativo por el décimo aniversario del asesinato de David Fremd. La ceremonia, denominada “Acto por la Convivencia”, rindió tributo al comerciante sanducero, quien el 8 de marzo de 2016 fue fatalmente apuñalado por un individuo que vociferó “Alá es grande”, en lo que fue catalogado como un crimen de odio de índole antisemita.
El encuentro contó con la presencia de destacadas figuras políticas, miembros de la familia de Fremd —incluyendo a su hijo mayor, testigo del trágico suceso—, y un homenaje especial a José Ramón Soca, un vecino de Paysandú que heroicamente salvó la vida del hijo de David aquel día. El politólogo Daniel Chasquetti fue el orador principal de la jornada.
David Telias, director de la Nueva Congregación Israelita de Montevideo, ofreció declaraciones a la prensa subrayando que “un crimen de odio no ataca solo a una persona o una comunidad, sino que hiere a toda la sociedad”, resaltando la trascendencia de “construir memoria” a partir de estos hechos. Para Telias, el asesinato de Fremd “marcó un antes y un después”. Reflexionó sobre la imagen de Uruguay como una nación abierta, solidaria y tolerante, pero advirtió que no está exenta de odio ni discriminación contra diversas minorías. “Ese día nos enfrentamos a la cruda realidad de que estas tragedias pueden ocurrir, y nos obligó a reevaluar nuestra perspectiva”, añadió, expresando: “El 8 de marzo sentimos que algo había fallado, que nuestra seguridad no era tan sólida como creíamos, y anhelamos recuperar esa sensación.”
Por su parte, Ariel Opoczynski, presidente de la Nueva Congregación Israelita, manifestó en su discurso la magnitud de la década transcurrida: “Diez años han pasado desde que la violencia irrumpió en la vida de David Fremd y, con ella, en la de todos nosotros. Una década en la que comprendimos que la convivencia no es un estado inherente, sino una labor frágil.” Opoczynski recalcó cómo la agresión arrancó a David de su cotidianidad, su familia y su historia, y lamentó que su ausencia “sigue palpable”. Además, alertó que desde entonces, el antisemitismo “no solo no se desvaneció, sino que experimentó un crecimiento”.
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