Alejandro Sánchez defiende el proyecto original de túnel para 18 de Julio por beneficios en tiempos y revitalización del Centro

El secretario de Presidencia, Alejandro Sánchez, ha reafirmado su respaldo al proyecto inicial de reforma del transporte metropolitano. Esta iniciativa, desarrollada por el Ministerio de Transporte con el apoyo de técnicos y el BID, incluía la construcción de un túnel subterráneo exclusivo para autobuses a lo largo de toda la avenida 18 de Julio.

La Intendencia de Montevideo, no obstante, cuestionó la propuesta del túnel y presentó un plan alternativo. Este proyecto fue finalmente aceptado el martes por el presidente Yamandú Orsi, quien había adelantado su intención de respetar la decisión final de las intendencias involucradas en la reforma, refiriéndose a Montevideo y Canelones.

En declaraciones a Subrayado este miércoles, Sánchez argumentó que el diseño original superaba al propuesto ahora por Montevideo, fundamentalmente porque ofrecía una mayor optimización de los tiempos de viaje para los pasajeros y una significativa revitalización del área central de la capital. No obstante, el secretario también matizó que el proyecto vigente, presentado por el intendente Mario Bergara a Orsi el martes, constituye una mejora en comparación con la infraestructura de transporte actual en 18 de Julio.

Sánchez destacó la profundidad de los estudios que sustentaron la propuesta original, mencionando que fue fruto de “mucho estudio, mucha investigación, un año y medio de trabajo” por parte de numerosos profesionales en colaboración con el BID y otras instituciones. Describió el plan como una propuesta “integral” que abarcaba los dos corredores más vitales: 8 de Octubre, que concentra el mayor volumen de usuarios de transporte público, y Avenida Italia, caracterizada por la alta densidad de vehículos privados.

El jerarca enfatizó que el proyecto inicial era el que brindaba mayores oportunidades para reducir los tiempos de desplazamiento y potenciar la revalorización del Centro de Montevideo. Explicó que, al ubicar el transporte público de manera subterránea, la superficie de 18 de Julio —que, según su percepción, ha disminuido su rol como centro neurálgico— se liberaría para amplias inversiones inmobiliarias. Esto, a su vez, podría dar lugar a la creación de espacios de paseo y otras amenidades que “revitalizaran el Centro de Montevideo.”

En cuanto a las posibles interrupciones que el carril exclusivo para ómnibus en superficie podría sufrir en 18 de Julio durante marchas o movilizaciones, Sánchez señaló otra ventaja del túnel. Afirmó que el soterramiento “tenía la capacidad de evitar la interrupción del sistema,” ejemplificando con el 20 de mayo y la marcha por los detenidos desaparecidos, donde un sistema superficial presentaría dificultades operativas. Destacó que los nuevos autobuses previstos podrían transportar más de 200 pasajeros, a diferencia de los vehículos actuales.

Insistiendo en que la propuesta original con el túnel era “una muy buena propuesta,” Sánchez reconoció la necesidad de un acuerdo con los gobiernos departamentales. En este sentido, la administración de Montevideo “no compartió la idea de un túnel,” expresando dudas sobre la duración de la obra y sus costos asociados.

El secretario de Presidencia advirtió que la implementación de un carril exclusivo en superficie en 18 de Julio implicaría “resignar tiempo.” Aclaró que los beneficios en ahorro de tiempo previstos con el túnel no se alcanzarán con una solución en la superficie. Además, lamentó que “se resigna la valorización del espacio público de 18 de Julio” dado que el transporte público continuaría transitando por la avenida, lo que, según él, también alteraría la circulación en otras arterias de la ciudad.

Para el gobierno nacional, concluyó Sánchez, el proyecto actual “pierde o restringe atributos” que poseía la formulación original. Reafirmó que, si bien es una competencia de los gobiernos departamentales, el gobierno nacional busca ofrecer apoyo. Señaló que la opción superficial conlleva desafíos como la gestión de semáforos, los cruces peatonales en 18 de Julio y la posible sobrecarga de vías alternativas. Aunque estos aspectos deben resolverse, el secretario finalizó recalcando que el proyecto tal como fue concebido inicialmente, con todas sus ventajas, es diferente al actual, el cual, si bien es superior a la situación existente, “no es mejor de lo que habíamos propuesto originalmente.”

Fuente: Enlace Original

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