Los pingüinos antárticos adelantan su temporada de cría a un ritmo sin precedentes debido al cambio climático

Un estudio reciente, divulgado en la revista *Journal of Animal Ecology* y publicado este martes, revela que los pingüinos de la Antártida están iniciando su ciclo reproductivo de manera inusualmente temprana, un fenómeno directamente vinculado al calentamiento global. La investigación internacional, que analizó una década de observaciones, identificó una alteración notable en los patrones reproductivos de estas aves, según explicó el autor principal, el científico español Ignacio Juárez Martínez.

La reproducción de los pingüinos está estrechamente ligada a la disponibilidad de alimentos. La disminución del hielo marino ha permitido que las zonas de caza y los sitios de anidación permanezcan accesibles durante períodos más extensos a lo largo del año. Aunque los expertos anticipaban un ligero adelanto en la reproducción, quedaron “muy sorprendidos tanto por la magnitud como por la rapidez del adelanto”, afirmó Juárez Martínez a la agencia AFP. El investigador de la Universidad de Oxford y la Universidad Oxford Brookes añadió que “la magnitud del cambio es tal que, en la mayoría de las zonas, los pingüinos ya se reproducen antes que en cualquier registro histórico conocido”.

Para llevar a cabo este estudio, los científicos monitorearon, entre 2012 y 2022, diversas colonias de pingüinos papúa, barbijo y Adelia en la Antártida, utilizando decenas de cámaras instaladas en sus zonas de anidación.

Los pingüinos papúa mostraron la modificación más acentuada, adelantando su temporada reproductiva una media de 13 días en diez años, y hasta 24 días en algunas áreas. Los investigadores señalaron que este es el cambio más veloz en la época de reproducción observado hasta ahora en cualquier especie de ave y, posiblemente, en cualquier vertebrado. Por su parte, los pingüinos Adelia y barbijo también anticiparon su reproducción, con un promedio de alrededor de diez días. Los hallazgos completos fueron detallados en la revista *Journal of Animal Ecology*.

**Ganadores y perdedores en un ecosistema cambiante**

La Antártida se cuenta entre las regiones del mundo que experimentan un calentamiento más acelerado, registrando temperaturas medias anuales históricamente altas el año pasado, de acuerdo con el observatorio europeo Copernicus. Los mecanismos precisos por los cuales el aumento de las temperaturas influye en el comportamiento de los pingüinos aún no se comprenden en su totalidad.

Tradicionalmente, las tres especies escalonaban sus periodos de cría, pero el adelanto actual está generando solapamientos, lo que intensifica la competencia por los recursos alimenticios y por los espacios libres de nieve para anidar. Este fenómeno beneficia a los pingüinos papúa, que son recolectores naturales y están mejor adaptados a entornos más templados, mientras que perjudica a los pingüinos barbijo y Adelia. Juárez Martínez observó que “ya hemos detectado cómo los papúa ocupan nidos que antes pertenecían a los Adelia o los barbijo”.

Mientras que las poblaciones de papúa están creciendo en una Antártida más cálida, los pingüinos barbijo y Adelia, que dependen en mayor medida del kril y de condiciones específicas de hielo, están en declive. “Dado que los pingüinos se consideran un barómetro del cambio climático, los resultados de este estudio tienen implicaciones para especies de todo el planeta”, afirmó Fiona Jones, coautora del trabajo e investigadora de la Universidad de Oxford, en un comunicado.

Juárez Martínez subrayó que aún es “demasiado pronto” para determinar si esta capacidad de adaptación resultará ventajosa o si los pingüinos se ven forzados a realizar cambios drásticos que podrían mermar su éxito reproductivo. “Actualmente, estamos investigando la capacidad de cada especie para criar a sus polluelos. Si logran mantener un número elevado de crías, significará que se están adaptando al cambio climático”, concluyó.

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